16.1.13

HIPERSENSIBILIDAD ANTIHEROICA

Sujeto y objeto son quién y qué respectivamente, si bien el quién no es sino el qué desarrollado, y a la inversa, en un proceso donde la propia actividad de disociarse va generando conocimiento.
Antonio ESCOHOTADO
Espontaneidad y complejidad

Si la espontaneidad humana fuese un dinamismo menos caótico y más ajustable en sus dimensiones a la pasión por la arbitrariedad de la que ninguna libertad es ajena, la conducta tendería al envilecimiento de la fuerza antes que a una mejora basada en darle forma responsable al propio estilo, de manera que la barbarie pronto prevalecería sobre las susceptibilidades de las perspectivas adaptadas a la comprensión de relaciones vitales complejas. Se me ocurre otro modo de plantearlo: si mediante el atajo inusitado o la componenda de alguna operación mágica pudiéramos reparar las consecuencias indeseables de nuestros actos sin dejar patencia de las mismas en los perjudicados, o bien sustraernos a ellas como cierta deidad se birló de la criatura maltrecha a su imagen y semejanza, podrían contarse con los dedos de pocas manos a aquellos decididos a privarse de la oportunidad invulnerable de ser unos torturadores para sus congéneres.

Sobriedad no conduce necesariamente a seriedad, y en la dama de expresión solemne que con una austeridad casi severa plasmó Petrus Christus hacia 1460 preveo mayores efectos de sensualidad que en las modelos de vaginas arácnidas y espectaculares desaliños que, amén de otras languideces ornamentales, trasvasan sus ausencias a las permutaciones báquicas de Terry Rodgers, cuyo acmé podría ser representado por esta Coronación de la concupiscencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons