28.7.15

LUCO Y HACHA

Mi vida empezó por la extinción. Es raro, pero así es. Desde los primeros momentos en que tuve conciencia de mí mismo, sentí que me apagaba.
Ivan GONCHAROV
Oblómov

Siempre me he llevado mal conmigo, pero sé de buena tecla cómo desarmarme. De defección en deyección, transformando el desánimo en ideas angulosas de las que puedo desprenderme suavemente al menor desaire, construyo la enramada de un boscaje que me libera de mi carga a medida que crece. No abono la necesidad de talarlo ni espero salir de él. Me sobro, eso es todo: mi terreno más querido está en el aire.

Más que una lucha entre San Jorge y el dragón, el mártir que Albrecht Altdorfer extrajo de su fantasía tiene todas las trazas de estar embelesado por su adversario, que de la aparente delusión hace mofa en la floresta.

1 comentario:

  1. Dragonfly28/7/15 21:47

    Como diría Nelson Mandela....Al salir por al puerta hacia mi libertad supe que si no dejaba atrás toda la ira , el odio y el resentimiento, seguiría siendo un prisionero.....Le sigo leyendo, no opino demasiado, pq mi nivel es "pequeñito", pero no deseo que se desarme, ni lo intente..escribir ayuda a liberar malos pensamientos, compartirlos..es un desahogo....Feliz día Mr. Quimerista.

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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