12.3.13

JACULATORIA

Habíamos aprendido que había tormentos agudos, penas demasiado profundas y éxtasis demasiado elevados para que nuestros limitados yoes pudieran registrarlos. Cuando la emoción alcanza semejante clímax, el intelecto se opaca; y la memoria queda en blanco hasta que las circunstancias la despiertan de nuevo.
Thomas Edward LAWRENCE
Los siete pilares de la sabiduría

Gustan de hacer leña del árbol caído maguer desaciertan a incluirse la advertencia de que ellos mismos son rumia de llamas y en breve, atufados por sus tan grandes humos, volveránse en jolito con el soplido arrojado a los últimos rescoldos. Si la vida, que así parecen indicarla los prácticos, sólo llega a confirmarse como alarido entre dos imponderables silencios —a profusión de voces, razones menguadas—, no seré yo fiscal, sino abogado de las musas que lo adornen y compongan, pues no guardo prevención de causa mayor, ni espero bendición del por hacer por lo ya hecho, ni excusa de lo contrario cuando desalumbrado me vengo por donde, no menos, me voy...

Seguimos con las pistolitas blandidas en ambientes claustrofóbicos que, no obstante la impaciencia de la guarecida, admiten disparos de vejiga entre pilas de munición retornable. Da mulher e suas circunstâncias de Derbyblue.

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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