20.3.13

GINECEO

Caminar siempre al encuentro de la policía no era sólo una buena táctica psicológica: era también el estilo del héroe.
Eric HOBSBAWN
Bandidos

Con un arranque de sagacidad sobrevenida cuando el ambiente era más propicio al apocamiento encallecido por la rutina que al coscorrón de ingenio, una compañera de azotainas salariales ha deslizado en la conversación cafeínica a cinco egos que «los hombres sueñan con mujeres que ya no existen; las mujeres, con hombres que aún no existen». Ignoro de dónde la habrá sacado —la sentencia, no la perspicacia—, y antes de que ninguno de los presentes estudiara una respuesta, he decidido atajar a mi ventura el retardo de una insolencia pintiparada: «Las mujeres son necias si piensan que los hombres pueden superar su bestialidad primordial, aunque los hombres lo son más si creen que esa necedad les servirá para sentirse satisfechas con alguien como ellos a su lado». Hubiérame defraudado ser prorrateado de inmediato en la común concomitancia de un escudo de silencio —la guerra de los sexos sigue multiplicando amores por resquemores—, lo que en modo alguno significa que estuviese listo para verme adelantado en velocidad de argumentación. Entre el grupo de condenados a cardar el consuetudinario desfile de fatigas, otro cerebro menstruante ganó audiencia de sirena al hacerme perder la locución con un corolario irrebatible: «Razones de peso para comprender que sólo una mujer puede consolar a otra del sufrimiento de conocer a los hombres mejor de lo que se conocen a sí mismos».

Advanced minorities, del escultor Aron Demetz, expuesta junto a otros trabajos en la Gazelli Art House.

2 comentarios:

  1. Todo extremismo destruye lo que afirma (María Zambrano)
    Afortunadamente no todas ni todos soñamos con lo mismo...
    En cuanto a tu frase "otro cerebro menstruante", aún no encuentro palabras, supongo que era lo que querías transmitir.

    ResponderEliminar
  2. Quizá hoy estoy más espeso que de costumbre, porque no termino de hallar la incompatibilidad entre tus objeciones y el texto. En cuanto a la expresión en la que detectas una connotación negativa, denota más un sesgo de lectura que un juicio denigrante en sí mismo. De haberse tratado del testimonio de un hombre, hubiera escrito «otro cerebro inseminador» u «otro cerebro espermático», frase que me atrevo a sospechar no te hubiera parecido descalificadora...

    Afortunadamente, no todos ni todas soñamos como nos suponen.

    ResponderEliminar

Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons