2.7.12

LA MANZANA EN EL GUSANO

Todo es inútil y hay que tener el valor de no usar pretextos.
Juan Carlos ONETTI
El pozo

Hoy me tanteo menos brioso que de rutina para denunciar el fracaso real de la política de la verdad reconocible en el hecho de que la verdad de la política está agotada como ficción, mas poco importa, la alternativa habla por sí sola al auditorio inconformista: sólo se puede ser veraz tomando las armas contra el impostor que sólo puede hacer política por la fuerza adulterante de la falacia. Concuerdo que «la pluma es más poderosa que la espada» en el caso de que el autor no se baste con mostrar la desnudez del emperador dedicándole una andanada de palabras y se esmere en animar a difundir con propaganda de hematíes los argumentos que mejor devuelvan la ofensiva al enemigo, porque nada es menos preocupante que las intrigas que alcanzan la legibilidad de la pantalla sin haber arrasado antes calles, congresos o palacios; sin pasar por el embargo que me dan los enanismos agigantados en el bastión de las letras, hace falta para ello un celo persuasor del que carezco mientras voy perpetrando a lo mío el trance de disuadir el desquicio confundible de las razones que me enervan.

Son muchos los que asqueados se tropiezan con el gusano dentro de la manzana a despecho de advertir que la larva custodia el nexo con el fruto iniciático de las anfibologías discrepantes. Hay quien miente dosificando con carrera de crustáceo la verdad, como la bandada de periodistas que quieren seguir en nómina, y hay quien llega a declarar verdades diamantinas mediante el simulacro conjurado de un fingimiento sagaz, como los poetas que se abren el pecho en canal cuando son atravesados por el rayo visionario que pide voz y enciende mundos. Si la verdad es virtud de valor incuestionable para el mentiroso, desde la mentira el hombre fidedigno acierta a comunicar su experiencia del engaño universal con el arte de poner o quitarle capas a la realidad.

Prescindo de todo sedimento verbal ante esta pintura de Esao Andrews.

2 comentarios:

  1. "el arte de poner o quitarle capas a la realidad"
    ¿ Fácil o difícil?
    Valientes quienes lo intentan.

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  2. Ileana, yo diría que lo difícil es mantener preservado de la gravedad de la evidencia el hecho de que la mendacidad es materia de fe para el incrédulo, que le sirve de parapeto metafórico y confía a sus encantos el desplazamiento hacia otro niveles de conciencia. He hablado de poesía, pero de esa valentía que tú cifras en el juego de adulterar la realidad para desenmascarar otras realidades que parecen puras, nacen las imágenes augurales de los cultos poderosos, que a su estilo crean el retorno a una especie de realismo a pesar del realismo, a un surrealismo colectivo religado a la fe en la materia prima, que es la muerte. Quizá lo valiente sea renegar de las ilusiones que con tanto mimo uno crea para tranquilizar su ánimo saltando sobre las burlas que le dedica su descomposición. Quizá el valor sea otro de los hermosos motivos para renovar las ganas de ser un verdadero engañador de sí mismo.

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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