18.8.12

AL ABORTAJE



Y a nadie asombre que a afirmar me atreva
que siendo el alma la materia odiosa,
aquí para vivir en santa calma,
o sobra la materia o sobra el alma.
José de ESPRONCEDA
El diablo mundo

Este cosmos está afectado de una provisionalidad por la que va y vuelve fabuloso de sí mismo en ensayos compatibles con la masa sin origen ni final que proveen de complemento temporal al continuo laberinto de su inquietud a este lado, biológicamente anómalo, de la apariencia. Eternidad es otra forma de nombrar a recaudo de la paradoja la desemejanza de lo idéntico en la que se consuma la identidad de lo opuesto. No hay diferencia real entre la vida y la muerte, como tampoco la hay entre la realidad de la nada y la ilusión del ser que encarno y desencarno a cada instante como un aborto de Dios.

Con la irónica imprecisión de El artista de la familia, Jan Steen dotó de posteridad a este jolgorio casero.

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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