16.3.14

O BURLAS CIERTAS O CERTEZAS CON BURLADERO

Una verdad filosófica posee un carácter esencialmente higiénico: no procura ninguna certidumbre, pero protege el organismo mental contra el conjunto de gérmenes portadores de ilusión y de locura.
Clément ROSSET
El principio de crueldad

Las ideas morales sirven de ordinario para excusar o acicalar sentimientos poco honorables, de ahí que al ser abordadas como lo que netamente son, objetos de uso sometidos al examen de la propia experiencia, quienes las han asumido desde las flaquezas del corazón que aún no ha transformado sus inseguridades en ironías y sus ironías en autodemoliciones, se ofendan cual si los blancos del ataque fueran ellos. Fantoche de tales cordajes, todo el que cela convicciones intensas reclama a los demás una fidelidad que nadie, empezando por él, está en disposición de concederse a sí mismo. ¿Removerá la ortodoxia de bolsillo el impacto en su visaje de la pella de barro amasado con sangre ajena que a bramidos y locuacidades pretende derramar? Lo dudo; lo que deja menos lugar a escrúpulos es el hecho de que ninguna certeza vale la burla sincera a la que invita cada exaltación de su mensaje.

La nave de los locos de El Bosco, primera parte de un tríptico, divido en dos paneles, que completan la Alegoría de la glotonería y la lujuria más La muerte de un avaro.

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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