6.4.13

TROPISMOS

Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden nos esclavizan. Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.
Jalil YIBRÁN
El loco

Pienso con mayor realismo cuando estoy en desacuerdo conmigo. No ahora, y bien caro lo hago padecer, por más que trate descaradamente de malentenderme a mi favor recetándome la inalcanzable pero necesaria para no apiltrafarse libertad individual, que me he puesto de moda entre tanto frangollar infecciones de ficciones como un valor superior a la pasión amorosa, a la que sin embargo no puede igualar en su irrupción contraventora del orden cuando el corazón trepa con la fuerza de sus lavas hasta las últimas crestas de la realidad sobre medios de miedos, predios pulverulentos y los siempre empinados tedios. Este órgano místico, aureolado por la cultura trovadoresca que no entendía otra ley que la subversión con nombre propio del deseo erótico, ha sido reconducido desde entonces por las estables vías del convencionalismo a los tópicos en cuyos iconos sobrevive degradada en una mueca de lo que fue la insaciabilidad del anhelo absoluto que es su honra. De esta insaciabilidad que no es divina ni demoníaca, sino irreductible tegumento del numen —por decirlo sin objetar el amaneramiento—, uno sólo puede considerarse cautivo o falleciente, jamás curado.

Con un estilo inspirado en el arte victoriano, Colette Calascione introduce conceptos desafiantes que admiten un sinfín de interpretaciones, a cual más caprichosa. Dream of The Hungry Ghost es su pintura favorita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons