15.9.09

LEY DEL COMPACTO UNIVERSAL


Me gustaría poder presumir de que el percance ocurrió mientras practicaba la unión del simio con una mujer de belleza apabullante o, quizá, tras un duro combate pugilístico con un oficial de la Guardia Suiza Pontificia al haberme sorprendido en una visita guiada por un odio henchido de gracia a las dependencias privadas del Santo Padre, pero lo cierto es que mentiría como un poeta. De hecho, para que el suceso tuviera efecto ni siquiera fue necesaria mi intervención consciente: me desperté y, sin preámbulo alguno, una linda y protuberante hernia umbilical me esperaba ufana en el punto más estratégico del abdomen. De forma muy simbólica, entendí que el ombligo quería salir de mí. Y aunque no revistiera un peligro orgánico inmediato, en un primer momento me sentí dominado por la extrañeza derivada de una alteración fortuita en mi cuerpo que desfiguraba la lisura de mi vientre con una adición ridícula. Sólo después de aceptar que tenía un problema propio de embarazadas, empecé a bromear con la idea de albergar un octavo pasajero, lo que me provocó una risotada irreprimible durante la cual un relámpago de clarividencia iluminó el significado de un secreto cósmico que llamé ley del compacto universal y cuyo enunciado, que transcribí enseguida, dice así:

«Cualquier punto del espacio-tiempo es accesible desde otro punto cualquiera del espacio-tiempo porque todos los puntos están contenidos en un solo punto o momento, de donde resulta que el espacio-tiempo no existe salvo como ilusión compartida por quienes están dentro del continuo sin poder cognitivo para aprehenderlo en un instante absoluto; limitados, en consonancia, a experimentarlo en un transcurso de duración y extensión relativas».

Un soplo de sinestesia fotográfica –que a mí me suena a Cocteau Twins– con la tierna Alice de Elena Kalis.

3 comentarios:

  1. Interesante anécdota, estupenda reflexíón, evocadora imagen, y como siempre, impecable uso del lenguaje.
    Estoy de vuelta! Un abrazo muy fuerte.

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  2. Me llena de gozo saber que de ahora en adelante podremos seguir interpretándonos. Sin saber muy bien por qué ni para qué, te considero una aliada. Bienvenida de nuevo.

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  3. Enhorabuena! gracias por la bienvenida. Date una vuelta por el jardín de mis palabras, hay dos flores nuevas. Ahora leo tu nuevo post.Beso/abrazo o beso & abrazo.

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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