1.1.18

EL EJÉRCITO DE UN SOLO HOMBRE OS SALUDA

Piotr Jablonski, The Moth King
También en las catacumbas se hace algo más que atesorar y administrar conocimientos. Se sacuden los cimientos no de la conciencia, sino de la especie.
Ernst JÜNGER
Eumeswil

El subidón aplastante de liquidar otra ilusión, ¿qué más poderoso desayuno se puede tomar, hoy por hoy, a bordo del carrusel que inaugura estas calendas? No encuentro mejor avituallamiento para el ejército de un solo hombre armado con una ametralladora dialéctica a la que dota de norte el hueso providencial de cada proyectil. Oculto en los vientos escarpados de la borrasca, carente de tierra sacra donde dar reposo a la úlcera de sus desvelos, cuídase sobremanera de abrir fuego en balde no en atención a una munición exigua o atacada, como él mismo, por la acción eruginosa de las estaciones resistidas junto a otros espectros en las trincheras iluminadas bajo raptos de estelas lacrimógenas, sino porque debe fondear la implosión de la agonía con las ráfagas desprendidas del alma por los besos que fulguran en su vuelo hacia la nada.

Más acá de uno mismo, se tropieza el ajeno roturar de la fatuidad con el tabú de un mito tan boscoso que pudiera haber inspirado el amor de un dios desconocido al que la envidia del intruso querría por siempre talar, a falta de aptitudes para penetrar en la liturgia del éxtasis, los espacios que arden sembrados de resplandores vírgenes en el vértice del crepúsculo.

Por importantes aliados que creamos tener en la comunidad y selectas que parezcan las afinidades tejidas a salvo de las pulgueras de mamarrachos y de los pelotones de títeres agitados a la diabla, es capital que incluso en un campo mimado seamos capaces de alumbrar la fortaleza que sólo un fuera de serie puede darse sin minar la independencia, o encontrar en su defecto el refugio de sensualidad sin cuyo auxilio hasta el más bravo espíritu se apaga.

Feliz año de descubrimientos. Feliz decepción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons