1.2.18

LO QUE UN ÁNGEL ME CONTÓ

Agim Sulaj, Falsa amicizia
Rechazar la cruz es hacerla más pesada.
Henri-Frédéric AMIEL
Diario íntimo

«Hijo del pecado que naciste bajo el signo del sacrificio, escúchame con atención de búho emplumado de sigilos, sé que el barro primigenio aún no ha endurecido tus oídos para abrir el sendero de la voz que anuncio en ti:

»En el desigual reparto de bondades que a las criaturas les correspondió cuando el Inconcebible creó el cosmos, nuestra especie recibió la mejor parte, así que desde el origen, ante el tenebroso espectáculo que la vuestra representaba, asumimos la obligación de socorrerla siempre que fuera menester contrarrestar desastres de mayores proporciones.

»Cuantas veces intentamos ayudar a tus congéneres, tantas fue subestimada o malentendida nuestra asistencia. Estimulamos el despertar de su conocimiento, y perdieron el juicio por el afán de propagarse; les ofrecimos alas para aligerar sus cargas, y pidieron ruedas con las que urdir mecanismos; incluso encendimos un faro de pureza en la angostura de sus corazones, y en la búsqueda del oro y de otras recompensas ilusorias fundieron los ingratos su luz.

»Habida cuenta de que los humanos no demostraban mucho discernimiento en sus elecciones, y que la libertad, con todas sus trampas, seguía siendo una referencia vital para lo que consideraban un derecho de posesión, decidimos intervenir haciendo uso de recursos oblicuos, mas el esfuerzo desarrollado volvió a resultar vano: prefirieron el trigo a las langostas».

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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