9.2.12

GEOPATÍAS


El sueño capitalista es disiparse como sistema de coerción y filtrarse en nuestra existencia como un ambiente.
Vicente VERDÚ
El estilo del mundo

La humanidad se encuentra ante una disyuntiva histórica sin precedentes conocidos: o se impone el crecimiento cero gracias a un severo control sobre hábitats y habitantes que dote de equidad interna al balance entre economía y población, lo que parece obvio que no se logrará sin una tiranía universal, o se vuelve consciente de que los humanos constituyen una especie depredadora de planetas e invierte sus mejores ingenios, recursos y talentos en hacer posible la repoblación de otros astros a costa, seguramente, de romper el vínculo original con su esfera natal y, en consecuencia, de modificar con criterios artificiales su patrimonio genético para que las generaciones legatarias cuenten con mayores probabilidades de éxito en su adaptación a las condiciones reinantes del destino elegido como hogar anfitrión, un proyecto que de manera cautelar exigirá, a su vez, minimizar el gasto energético de la fisiología humana a fin de simplificar los viajes a través del espacio exterior o la permanencia prolongada en el mismo.

No es casualidad que las organizaciones ecologistas transnacionales más operativas —como Greenpeace y WWF— estén respaldadas por los feudos de magnates que controlan las explotaciones petrolíferas, así como los flujos mundiales de capital y los guiones de la política espectáculo. La toma de conciencia sesgada hacia la culpabilidad medioambiental forma parte de las primeras campañas ideológicas de un plan que tiene como objetivo instaurar una utopía global muy similar en sus planteamientos al eficiente más que feliz mundo concebido por Aldous Huxley. La siguiente etapa necesaria será la reducción drástica de la población, y después la división de los supervivientes en castas modificadas biológicamente, los alfa y los beta, en función de las características y aptitudes previstas para encajar dentro de un régimen de sostenibilidad —¿os suena el concepto?— consagrado a la armonía de un modelo social estático donde el conflicto, si lo hay, oscilará entre diferentes ofertas de conformidades libres de interferencias como la responsabilidad individual, el pensamiento crítico o la apatía. He ahí el futuro de la civilización tal como la interpretan los amos, pero ¿por qué van a limitarse a seguir uno de los dos caminos expuestos cuando actualmente disponen de la fuerza médica, mediática, militar y tecnológica para introducir los cambios de producción, régimen demográfico y estilo de vida que establecerán los requisitos de configuración a partir de los cuales podrá reiniciarse el sistema en ambas direcciones?

Visitor's Night, una viñeta retrofuturista bastante tranquilizadora de James Warhola. Pinchad en ella para ampliar.

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