9.7.09

EL GUERRERO INCANSABLE


Nunca he buscado en la mujer amada un reposo para mis luchas según el conocido dictado del filósofo, sino mi más esforzada y meritoria gesta. Acaso la destrucción heroica de mis fuerzas y un santo oficio de refulgentes, incalculables locuras, pero jamás el declive estéril de mis ánimos ni el abandono manso de mis bríos. En ellas recupero el sentido de mi sino; por ellas, al asalto, subo al celo de mi cielo; y con ellas, más me vale, sonrío despreocupado al calor de mis infiernos. Así es mi naturaleza.

El sortilegio pictórico lo tomo de John William Waterhouse, quien se inspiró en el poema La belle dame sans merci de Keats para inmortalizar el embrujo de una mujer que devora corazones y está condenada a vivir emboscada a causa de su codiciada belleza.

2 comentarios:

  1. Al fin un regreso gratificante por trágico. ¡Pero tan sólo un párrafo! ¡Qué forma de incitar a la obsesión!

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  2. Desaforador10/7/09 23:44

    No sé donde escuché o leí que sólo los muy cuerdos son capaces de amar con locura. Y por haberlos consultado hace poco, retengo en la memoria esos versos de Jorge Manrique que decían:

    "Es amor fuerza tan fuerte
    que fuerza toda razón;
    una fuerza de tal suerte,
    que todo seso convierte
    en su fuerza y afición"

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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