13.4.14

LAS REFINADAS

Todo es fantasía, menos la muerte.
Ramón GÓMEZ DE LA SERNA
Los muertos y las muertas

Comenta Alfred Oldshroud, antropólogo especializado en el estudio de los ritos funerarios de los pueblos extintos del Mediterráneo, que las inscripciones pertenecientes a los antiguos tripanos, moradores de lo que después se grabó en la historia con el nombre de Lesbos, revelan tal escasez de mujeres en la isla y regiones cercanas, que se aceptó la práctica de contraer matrimonio con las difuntas de aceptable presencia, a las cuales se sometía a un laborioso proceso de taxidermia mediante ceras, aceites aromáticos y plumas embuchadas de diferentes densidades que conferían flexibilidad a las carnes yertas gracias a una técnica hoy desconocida cuyas bondades, hemos de suponer, permitían gozar de caricias con zurcido a modo de muñecas hinchables. Toda vez que allí se conceptuaba que la muerte exonera al cuerpo carnal de las componendas legales de los vivos, como puedan ser las relativas al estado civil, fueron los familiares directos, y a menudo los propios viudos, quienes negociaron las condiciones de la entrega póstuma al aspirante a cónyuge, operación que revalorizaba contra cualquier frigidez un recurso naturalmente precioso. Según especula el autor mencionado, la decisión de casarse había de estar instituida como un privilegio femenino, pues no se explican entonces las circunstancias que empujaron a establecer duros castigos destinados a frenar el auge de los uxoricidios cometidos por hombres más interesados en acceder a las ventajas de traficar con un cadáver que en retener el calor de su consorte, salvo que estuvieran en el riesgo constante de ser abandonados por las siempre cotizadas esposas.

A punto he estado de escoger Serpentarium de Diana Dihaze, pero como prefiero no reincidir con los artistas, el presente ferrotipo de Ed Ross tiene aquí su estrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons