25.1.11

AMPLIFICACIÓN DEL ESTERTOR


Si alguno espera de la vida su felicidad personal, recuerde que el cosmos no existe por causa de él, sino él por causa del cosmos.
PLATÓN
Las leyes

La fe no es una clase de razón, como quisieran los teólogos, sino que la razón funciona como una clase de fe que provee de argumentos admisibles a los impulsos más básicos cuando su eclosión afecta a la conciencia. Sin embargo, ni la fe ni la razón son suficientes para mantener la creencia utópica en la perfectibilidad humana; es más, si cada uno supiera lo que es bueno para sí, sólo por casualidad o falta de imaginación actuaría conforme a su conocimiento. Una vez asimilado el hecho de que el hombre no puede ser superado, lo mejor que podemos hacer por él es erradicarlo: tal vez entonces algún ser sensible de origen desconocido experimente algo similar a la añoranza por el único animal que gustaba de sabotearse a sí mismo e hizo de esa afición desmedida el secreto de su historia...

Alarifes del desapego en La lección de anatomía de Jan van Neck.

13.1.11

DEL DULCE ALIENTO DE LA PERFIDIA


Aunque pudiera cambiar del modo que yo esperaba, el mundo perdía todo su atractivo en el mismo momento del cambio.
Yukio MISHIMA
El sol y el acero

No hay progreso histórico, solo circunvoluciones de apariencia temporal que dispondrían de una excelente alegoría anatómica en el ovillo de nuestro cerebro de no prevalecer sobre el mismo el oscuro oficio de nuestras tripas: la afición al excremento ensucia la aurora y tiñe el ocaso de todas las fórmulas de convivencia ensayadas como un rastro de miseria que nos acompaña indeleble a cada instante.

Permanentemente abierto al azote gélido de la desgana, la fortaleza del animal humano reside, por sorpresa para algunos, en la intrínseca propensión a la crueldad de su naturaleza, que es la chispa de su genio y la brasa de su tormento hasta un grado tan persistente, que podríamos asegurar sin temor a exagerar que nuestra tenacidad como especie se debe, generación tras generación, al afán de perfeccionar la ciencia de jodernos los unos a los otros, y nuestra perseverancia como individuos al pendenciero talento para destruir desde dentro lo que creemos ser ante la incapacidad de realizarnos.

Con la arborescente y apocada criatura Inminofurica II, os animo a visitar el portafolio de Giorgia Napoletano.

4.1.11

¿TELEPATÍA ONÍRICA O CORTOCIRCUITO?


Sin la aceptación de la fantástica animalidad de nuestra especie, sin el miedo a nuestra esencial capacitación y práctica imaginativa para enfrentar el mundo, nos quedamos reducidos a esclavos de una certeza sonámbula.
Pablo Javier PÉREZ
La voluntad de ilusión

Sé, y lo sé por la experiencia inspirada que acepta creer lo que la crea, que en ocasiones excepcionales fraguadas durante la maraña nocturna de la ensoñación, el hilo transpsíquico que nos anuda colectivamente por lo inconsciente permite al soñador verse trasladado en calidad de huésped a remotas regiones donde otro sujeto, a quien no conoce de nada y que probablemente está despierto, nos recibe sin saberlo como anfitrión. Asistimos a partir de entonces a las actividades del otro, las externas y las mentales, como una presencia fluida de vibrante expectación instalada en la órbita de su identidad; pero aun haciendo lo que él hace y viviéndolo como él lo vive, conservamos en un rastro borroso de simultaneidad o polifonía neural la conciencia de que somos, pese a todo, seres distintos acoplados a un mundo tan nítido e inteligible en el aspecto sensorial como ajeno en el acontecer de sus circunstancias.

Tras un cotejo indeciso de imágenes, Bucz me ha persuadido con Dream about falling down, la heroica representación de una caída del durmiente.
 
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