4.5.10

LA IDEA EN LA IDEA


Si no pudiera escribir me volvería loco, así de simple. A falta de un soporte externo, estaría obligado a creerme todo lo que pienso.
David RUIZ CULEBRO
Píldoras de insurgencia

Afanoso pero tranquilo, llegaba con mi hermano a la capilla de Cristina en busca de un azar con aspecto de libro cuando hemos sido interpelados por una página en blanco que pedía a los visitantes el destilado espontáneo de una idea. Como a ninguno nos ha sido posible segregar una gota de licor tan volátil, me he sentido en deuda con la circunstancia que lo requería y pensando, pensandillo, quiero compensarlo ahora con una escueta glosa donde subrayo el paralelismo entre el reino animal y el mental a partir de dos ejemplos bien conocidos. Pasen y lean...

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En las grandes ideas se aprecia una evolución equivalente a la que sigue una persona a lo largo de su existencia: nace cargada de temores probables e ilusiones absurdas que rara vez cumplirá; adoptará posteriormente formas seductoras no exentas de insolencia durante el vigor que concierne a su juventud; madurará sin haber resuelto sus conflictos internos hasta que el envejecimiento acentúe la mezquindad de sus componentes por encima de cualquier otro rasgo y, después de menos aventuras de las que quisiera haber tenido, morirá dejando un vacío más notorio en las palabras que sentido en la memoria de quienes la trataron.

2 comentarios:

  1. Me encanta el epígrafe. Creo que algún día hasta lo voy a citar yo misma!

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  2. Me alegro de volver a tenerte entre mis cómplices. Saber que estás ahí, leyendo y triturando lo que escribo, eleva de forma misteriosa el tono con que sondeo el mundo.

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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