28.8.14

NI ONDAS NI PARTÍCULAS

El mundo es necesariamente como es porque hay seres que se preguntan por qué es así.

Según el ensayo Vida y hábito de Samuel Butler, autor asimismo de la conocida distopía satírica Erewhon, trasunto de un país donde la enfermedad es castigada penalmente y los crímenes tratados como un trastorno sanitario, «la vida es esa propiedad de la materia a través de la cual ésta puede recordar; la materia que puede recordar está viva»; mas, esta capacidad y esfuerzo mnemotécnicos, ¿no ponen de diáfano manifiesto la confesión de quien se halla hundido en el trance de las postrimerías? Como en cada nudo autoconsciente se percibe la dualidad o recapitulación de un ente huidizo o que agoniza, cuando nos creemos artífices de nuestro destino descubrimos en él un mero despliegue de sucesos accidentales, y cuando nos convencemos de que somos humildes glosadores de lo fortuito comprobamos que todo, empezando por nuestra existencia, más que un proyecto planificado llega como el eco distante de un mundo extinto.

Miniatura tomada del folio 33r del manuscrito medieval Speculum humanae salvatiotis, en concreto de la versión que se conserva en la Biblioteca Nacional de Francia

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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