2.12.11

EXCREMENTOS DE UN DIOS MENOR


Si hay algún Dios en el cielo, no lo sé. Cierto que ningún hombre lo ha visto. Pero la gente vil lo cree, por miedo. Mi Dios es mi buena lanza y mi armadura y mi valor.
Matteo Maria BOIARDO
Orlando enamorado

No cambio mi dolor sin Dios por un Dios del dolor. Si Dios existe, nos odia; si Dios nos ha creado, somos su cagada demiúrgica; si estamos hechos a su imagen y semejanza, Él no está dispuesto a mirarse en nosotros y yo estoy demasiado harto para asumir una relación de beligerancia asimétrica con un ser provisto de tan mal genio. Más que duende, la divinidad tiene trol.

Visto así el parentesco, mi felicidad solo puede ser adversativa: cada vez siento con mayores tersuras que el paraíso consiste en poder abrir los ojos al mundo sin la obligación de vivirlo ni la necesidad de lamentarlo.

Desde que tengo uso de memoria, he relajado mis procaces pensamientos observando la reproducción de Anatomía del corazón que mis padres tienen colgada en su casa. Nunca les pregunté su predilección por esta pintura y de ningún modo lo haré ahora. Quizá ellos aprendieron a ver en la sala de autopsias un paisaje cautivador.

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Aunque uno sea por defecto dueño de lo que calla y prisionero de lo que dice, por aquí gustan las cabezas que no marchan al pie de la letra.

 
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