14.4.10

FÓRMULA MAGISTRAL


La clave del bienestar social consiste en que la gente no se entere de lo mal que vive.
Andrés RÁBAGO, el Roto
El libro de los desórdenes

Conozco tres prácticas cardinales para proporcionarse una vida sana y prolongada cuyo valor demostrado hoy está denostado incluso entre las clases populares (buen indicador de su nivel de alienación), cuando no enfrentado al galopante ritmo impuesto a los acontecimientos por el orden que se cuida de que nada arruine la misión de extenuarnos hasta la destrucción; esas tres costumbres tan recomendables en lo personal como política y comercialmente incorrectas son todavía asequibles a quienquiera cultivarlas: dormir mucho, comer poco y trabajar menos. Sintetizado en abstracto: menor adhesión, mayor desapego. Y del fornicio hablaremos en otro lugar.

Vinculado al movimiento artístico Arts and Crafts, Walter Crane se especializó en técnicas decorativas ejecutadas con maestría y entusiasmo, además de concebir ilustraciones destinadas a iluminar relatos infantiles como Princess Belle-Etoile, de donde he tomado la viñeta que muestra al apuesto Cheri hostigando al dragón con un espejo para que se precipite al abismo.

10.4.10

PÉSIMO ENJAMBRE DE ILUSOS, CONTENTADIZOS Y OPTIMISTAS


La felicidad no demuestra ni refuta nada, se trata de una desviación particular de la norma que establece el sufrimiento y deterioro paulatino de todo lo viviente. La obtención de la dicha, además, nunca ha sido una cualidad objetiva y solo a costa de perderse a sí misma alcanza el umbral de la consciencia, lo que para desventura de incrédulos rara vez ocurre, así que su lógica alucinatoria no cesará hasta provocar un desastre que en el acervo popular se halla codificado como el hostión necesario contra la dura realidad. Un mal menor, porque lo verdaderamente peligroso de este choque es que tiende superar los rendimientos exclusivos al afectar con su onda expansiva a terceros que de primeras ni siquiera lo advierten, pues si de una persona resentida esperamos que incube humores malignos y con buen criterio nos apartamos de su influencia, las acciones de una persona feliz reservan la sorpresa de perjuicios efectivos que favorecen sin saberlo cuando contagian a otros su dichoso estado, que por el gusto de verse reflejado transforma lo que en origen era un conato privado de estupidez en una epidemia de insensateces que hará concebir falsas esperanzas a quienes la padezcan y cuyas consecuencias, en último término, serán alarmantes en lo que se refiere al aliento de optimismo que anima a procrear en un mundo ya bastante apretado y, por ende, a confiar en un futuro que nadie conoce; dos rutas paralelas hacia el abismo que complacidos y desengañados hemos de lamentar en nefasta igualdad porque todos, sin excepción, confluiremos en la matanza...

Dudo en lo más profundo que pueda aprenderse algo de los errores históricos y aún más de los avances reputados como tales, pero entre los escasos aciertos que se han salvado del olvido y los que convendría recordar con energía, ninguno más pertinente que esa vieja admonición de los habitantes de la Hélade donde plasmaron el genio de su sensibilidad para descubrir el ingrediente funesto empotrado en lo cotidiano: increpaban a los risueños que quien es demasiado feliz debe temer la envidia de los dioses.

De finales del siglo XV nos llega este alegre fiestorro de putrefacciones a ritmo de tibias que los impresores de la Crónica de Nuremberg utilizaron, junto a otras interesantes ilustraciones, para dotar de énfasis a una obra de carácter moralizante que ponía en latín y alemán algunos de los grandes temas bíblicos.

3.4.10

VOLVER A PSIQUE



En las ínsulas de lo concreto la imagen plena de pensamientos llena de imágenes el pensamiento. ¿Cómo adorar la vida o sentir añoranza de muerte si yo mismo soy ambas, si ambas me han infectado? Amigo, de eso se trata, luego tampoco importa...

Durante el viaje de pronóstico reservado que cada uno retrasa al amor de su deriva, el yo consciente y el yo soñante se desposarán dando reposo a la obertura de alternancia misteriosa que mantuvieron fielmente entre muy convincentes engaños; consumada la fusión de sus respectivos mundos, serán reabsorbidos por la vorágine indestructible que subyace tras todo simulacro de realidad.

Con acuarelas que hacen soñar despierto al más dormido, el artista siberiano Alexandre Shumtsov nos exhorta en silencio a tomar un brumoso destino a través de Solo la posada.

1.4.10

CONTRIBUCIÓN AL MÉTODO DE EVALUACIÓN SUSPICAZ (M.E.S.)


No me saques sin razón ni me guardes sin honor.
Divisa tomada de una navaja española del s. XVII


Si tal como asegura el sociólogo Miguel Ángel Campos «aquello que se oculta no puede estar sino dentro del mismo ser que anhela el hallazgo», nuestras sospechas podrían ser un valioso instrumento de prospección que podríamos dirigir a las zonas grises de la actividad humana con el fin de extraer materiales encubiertos o camuflados. Para no abundar en vanidades, el esfuerzo desarrollado precisaría de una estructuración táctica a la que quisiera hacer una primera aportación con ayuda de un contraste: mientras que la pareidolia es un fenómeno psicológico mediante el cual un estímulo vago, generalmente una imagen, es completado erróneamente por la percepción como una figura reconocible (por ejemplo, las caras que vemos en los cúmulos de nubes), el método de evaluación suspicaz alude a un proceso crítico de interceptación cognitiva que consiste en detectar a partir de un dato explícito, habitualmente una noticia, un hecho impreciso pero probable que se pretende ocultar al público por su carácter polémico, dañino o de naturaleza conspirativa.

El M.E.S. se apoya en diversas técnicas transductivas de razonamiento que transforman las referencias estudiadas en nociones de distinta condición y relevancia; entre estas técnicas, destacan la sistemática puesta en duda de la presentación oficial de un acontecimiento, la búsqueda exhaustiva y escalonada de intereses latentes, la asociación espontánea de ideas y la ruptura paradójica de la relación sujeto/objeto preconizada por la filosofía zen. Para ello, debe someter a un bombardeo irracional la información recibida, fragmentar en porciones mínimas cada mensaje y conectar su contenido con cualquier otro suceso a modo de tratamiento de choque que facilite una reconstrucción argumental del asunto presumido donde todas las piezas, tanto las conocidas como las estimadas, encajen de forma fehaciente. Guarda semejanza con el método paranoico-crítico inventado por Dalí por su valoración positiva de las interpretaciones delirantes (la realidad, aunque sujeta al cálculo de probabilidades, rara vez es previsible y menos aún verosímil), pero no sólo excede los propósitos meramente creativos de aquél, sino que difiere en su enfoque pragmático: más que eliminar filtros, trata de establecerlos en función de criterios aleatorios no restrictivos que sirvan de revulsivo al pensamiento y lo liberen, en sus cauces y en sus representaciones, de las trabas usuales, en especial de los prejuicios subliminales y de los no menos engañosos condicionamientos morales.

En el gráfico, la visión esquemática de una de las teorías más imaginativas que ha generado el M.E.S., el modelo de la Tierra Hueca, que fue popularizado en el siglo XIX gracias a las conferencias impartidas por John Cleves Symmes, oficial del ejército estadounidense. No es lugar para extenderse sobre la cantidad de reverberaciones que ha estimulado esta hipótesis, pero baste decir que plantea incógnitas muy congruentes que incitan a concebir respuestas estremecedoras.
 
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